martes, 12 de diciembre de 2017

EL PLACER DE ESTUDIAR

 
Si entendemos que estudiar es aprender, en un amplio sentido, comprenderemos que estamos siempre "estudiando", ya que en la vida estamos inmersos en múltiples procesos de aprendizaje o experiencias que nos hacen asimilar algo nuevo.

Generalmente, entendemos por estudiar, "chanconear", "aburrido", "clavar los codos" o expresiones similares, pero esta forma de ver el estudio refleja cierta actitud negativa hacia el mismo.
Es más bien una respuesta dada por falta de motivación y desconocimiento de nuestras potencialidades, ya que si no tenemos el hábito de trabajar intelectualmente, puede resultar una tarea pesada y poco agradable.
Deberíamos observarnos y tratar de saber por qué y para qué estudiamos (para aprender, para aprobar, etc.).

Recordemos el refrán: "Nunca te acostarás sin saber una cosa más". A través de una conversación, una reflexión, leyendo un texto o escuchando una conferencia estamos aprendiendo, y por lo tanto, estudiando.
En algunos casos la ausencia, y en otros la aplicación de erróneas técnicas de estudio son el motivo principal del fracaso en el mismo. Si para realizar cualquier actividad o trabajo necesitamos una serie de herramientas y métodos para llevarla a cabo, entenderemos también, que necesitamos una serie de habilidades y destrezas que nos sirvan de apoyo en el estudio.
A poco que profundicemos en el tema nos daremos cuenta de que las técnicas de estudio están encaminadas a eliminar ciertas trabas o factores negativos que se nos presentan, como por ejemplo: falta de motivación, de atención, de memoria, errores en la lectura, u otros.
Se trata de conocer en qué fallamos para poder corregir los errores y mejorar nuestro rendimiento. No se trata de "horas" de estudio, sino de estudio eficaz y productivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ingrese con Nombre/URL